Mostrando entradas con la etiqueta literatura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta literatura. Mostrar todas las entradas

martes, 8 de mayo de 2012

Punto Muerto ve la Luz


 Esta es la tercer novela que Babel Books.Inc le publica a este su humilde servidor, en realidad es el cuarto libro pues Precipicio Maldito es una colección de cuentos, ya hace unos días que está a la venta en la página oficial de la editorial, pronto estará disponible en Amazon, Barnes & Noble y muchas librerías online.
 Por lo que ahora, con ustedes el lanzamiento oficial en “Encerrado en el Universo”
 Punto Muerto es muchas cosas, primero que nada es el primer libro que me editan en el 2012, segundo es la puerta por la cual salgo de “La Trilogía del Error” como en broma he llamado a mis 3 anteriores trabajos, por motivos que no vienen al caso, tal vez luego les comente más.
 En tercer y creo que en último lugar de importancia, es el segundo libro de drama que escribo, segundo de una serie muy íntima personalmente y que al parecer mi mente maneja dos o tres entregas similares más, el primero de estos es precisamente “El Empacho”
 Pero volviendo al “Punto” que nos incumbe, este ha sido una idea fresca, recién procesada que he tenido el tiempo y la inspiración de plasmar en poco tiempo, de no dejar que se añeje en mi cabeza y vaciarla como un torrente en el papel, por eso tal vez el ritmo parezca un tanto acelerado (pero es posible que ese sea un estilo meramente mío)
 Trata de, como dijo un muy buen amigo y colaborador: “una historia de Rock Star” casualmente, no tan casualmente en realidad, este amigo es el que ha diseñado la portada, me parece que una de las más elogiadas en la editorial, es el tercer trabajo que realiza para una de mis obras y no paramos de aplaudirle, esperamos que no ceje en su “forzada” vocación.
 Fiel al diseño de la portada, el protagonista de la obra es un muchacho como todos, común y corriente, como a veces nos sentimos algunos, pero no sabe el talento que tiene y que explotará en un estado en el que no podrá disfrutar de su éxito.
 Punto Muerto aborda varias facetas de un ser humano, y nos llevará por caminos inesperados y por senderos que casi todos conocemos.
 La crítica inicial ha sido excelente, así que no se quede con la duda ni tampoco sin su ejemplar.
 Es pues un honor y un privilegio que tengan a disposición estas palabras que salen de los más profundo de mis voces internas.






lunes, 5 de diciembre de 2011

Los Orígenes de Tufemo

 Se sabe que Tufemo es un personaje de principios (de principios de la Era cristiana) lo que no sabe la mayoría (que son los que aún no han adquirido el libro) es que Tufemo tiene sus orígenes en la necesidad básica de el nacimiento de un héroe que saque a este mundo de su sopor, de su adormecimiento lírico, social, sicótico y demás estudios por demás obsoletos, Tufemo vio la luz en el blog “Columna en Decadencia” hace ya casi dos años, cuando eso era sólo un sopor… (un soporte) de lo que su autor escribía en aquel entonces, pues cuando se quedaba sin ideas recurría a este personaje para rellenar los espacios vacíos del cerebro (como quien dice: las lagunas mentales) sin embargo a principios del año 2010, en plena sequía ideológica, se le ocurre al autor que Tufemo va para la “pantalla grande”, sí, iba a dejar de ser un simple comodín, para convertirse en una flamante novela, por eso a finales del 2010 se termina de escribir la obra: “Los Dioses me Enviaron para Comunicarles que no Existen” (que se le acorta (el título) al pasarlo a papel y editarlo a Los Dioses me Enviaron) dónde es a Tufemo al que le toca llevar esta fatal noticia a los pobres mortales que habitan el tercer planeta desde el sol…
 Pero aún faltaba camino por andar, seis meses después, la editorial Babel Books, inc. se atreve a funcionar como conducto para que las nuevas (ya sean buenas o malas) cumplan con su cometido, que es instaurar el nuevo orden de Tufemo en el mundo, sin embargo lo que sale de Tufemo y su travesía, no es un orden, si no todo lo contrario: un desorden temporal y emocional, que no dejará al lector indiferente sobre su propio yo y sus creencias más arraigadas, no siendo condenado el protagonista debido a su alta gracia y su modo tan simpático de resolver las situaciones que se le presentan, aunque la mayoría no las resuelve, el lector (al menos los que lo han leído) no paran de reír y divertirse en cada pasaje que nos muestra la aventura de viajar y conocer, hay que leerse todo el libro, hasta la última página para darse cuenta que Tufemo… ejem! ¿creían que les iba a contar el final?, la cuestión es que esta aventura parece no tenerlo, pues el verdadero origen de Tufemo: su maestro y mentor (además de su dios) Samsun, se prepara para una nueva odisea a través del universo y sus constantes (e inconstantes) por lo que la especulación puede ser bárbara si no se apresuran a obtener “Los Dioses me Enviaron” antes de que se agote, para finalizar ya esta reseña, podemos decir que el espíritu de Tufemo sigue vigente, así como sus compañeros de viaje y las aventuras que pueda acarrear todo esto, los invito a que se informen más acerca de Tufemo y sus derivados, pronto más noticias de los singulares personajes de las series de Jag lake.




viernes, 2 de diciembre de 2011

¿Tiene Dibujos?


 Es la pregunta que cualquiera de nosotros hacíamos cuando niños y alguien se nos acercaba con un libro en la mano (en mi caso la primera vez que hice la pregunta fue cuando trajeron una biblia a mi casa) resulta que la biblia era de los Testigos de Jehová y NO traía dibujos, como luego comprobé que otras biblias católicas y de otras sectas, traían unas pinturas hermosas… pero salían muy caras, por eso en mi casa sólo se tuvo esa biblia vieja y despedazada sin dibujos… y además un tanto aburrida, luego descubrimos que mi padre poseía una pequeña colección literaria que guardaba con esmero, pero como todo niño travieso e inquieto, entre mi hermano y yo, le saqueamos el tesoro (creo que de ahí viene mi aire “piratesco”) el primer libro que leí y que tenía unas ilustraciones muy bonitas fue “Veinte mil leguas de viaje submarino” del maestro Verne.
 En esa época contando con 10 u 11 años, siempre me guiaba por los dibujos de un libro, antes de leerlo, lo abría, lo revisaba y si no contaba con dibujos, aunque fuera un simple bosquejo, lo dejaba “para después” es decir, mi prioridad para la lectura en aquellos lejanos años fue: que el libro trajera ilustraciones… con este arquetipo para la lectura, leí el ya mencionado de Verne, Los Ultimos Días de Pompeya, El Misterio del Hermano Fantasma (éste es el que me ha causado más miedo en la historia) entre otros…
 Pero después se acabaron los libros con dibujitos… y como éramos muy pobres, no había dinero para ir a comprar nuevos (aparte de eso, tampoco contábamos con librerías cerca) entonces no quedó otra que devorarse a duras penas los que quedaban sin dibujos en mi casa… La Ilíada fue uno de esos, entre otros que me resultaron aburridos, por la única razón de no traer ilustraciones, sin embargo con el paso del tiempo, me fui aficionando a toda clase de lectura, con dibujos o sin ellos.
 En la escuela te exigen varios, sobre todo nacionales: Cocorí, Marcos Ramírez, son algunos, pero con mi rebeldía a cuestas, me negué a leerlos y solo conseguí resúmenes para pasar el curso… (Marcos lo leí no hace mucho, Cocorí aún no me entra… lo siento) luego mi hermano se aficionó a la llamada Novela Negra… sin dibujos todos, pero llenos de una acción imperdible, y ese fue el inicio de una larga lista de libros “a oscuras” (claro por lo de novela negra y sin ilustrar) que pasaron por mis ojos y aún se alojan en mi mente.
 Actualmente en mi cerebro se forman con toda claridad las escenas descritas en un buen libro, no necesito ya de dibujitos, ni de que salga la película, las letras del buen escritor, se transforman en imágenes más que nítidas para que el lector pueda disfrutar de su libro sin necesidad de recurrir a artilugios gráficos… aunque no por eso se desmerece la calificación, una buena ilustración, por eso, cuando escribo, me gusta que el libro lleve alguna escena que pase a formar parte del arte de escribir, sin que interfiera en la imaginación que cada quién se forma del texto.
 Luego hablaré más extendido acerca de mi otra afición: la pintura (aunque para pintar soy pésimo) me gusta ver pinturas hechas por manos magistrales, así como buenas ilustraciones.